Mención- Patria

Mención a Constanza Krusse.

 

Otra vez un día ventoso e inhóspito. Juan era un niño solitario, de apenas 9 años, morocho, de vivaces ojos marrones, con sangre muy gaucha. Le gustaba todo eso de jinetear, arriar vacas y tomar mate. Él vivía en la Patagonia, la amaba, era el lugar en el que había nacido y era su tierra. Él sabía que no merecía este lugar tan maravilloso y  que esta patria suya no la había adquirido por sus propios medios, no la había construido él, sino que se la habían regalado y él no podía pedir más.

Era un día de lluvia particularmente torrentosa y ahí estaba Juan. De pie, junto a la ventana, mirando el agua deslizarse por el vidrio mientras pensaba en todo esto. De verdad que era algo maravilloso observar la lluvia pero sin casi advertirlo, lágrimas empezaron a rodar por sus mejillas, una tras otra, sin poder detenerse, cual las gotas que golpeaban su ventana.

  • ¿Qué es lo que te pasa hijo mío? – preguntó la madre al verlo.
  • Ma, ¿por qué no tengo abuelo?, preguntó en un ahogado sollozo, tratando de evitar su angustia. Todos los de mi clase lo tienen y no entiendo cómo es posible que mi abuelo a los 30 años haya ido a luchar a la guerra tan sólo por un pedazo de isla. No lo puedo entender. ¿Para qué quería ir a las Islas Malvinas? Su país y su patria están aquí y no allá.

Su madre sonrió al escucharlo hablar y pensó que ya era hora de explicarle algunas cosas.

  • Empezaremos desde el principio – le dijo con cariño, mientras acariciaba su suave cabello. Tú eres muy inteligente y tienes muchas cosas en claro, pero no sabes todo. La palabra patria viene de “padres”, es decir, la tierra donde habitaron tus padres, sin habitantes no hay patria, la patria somos, éramos y seremos nosotros siempre.
  • Sí mami y tú también me habías dicho que la patria me la regalaron…
  • Claro, y nunca te dije quiénes, pues fue Dios quien te la regaló y Él te quiso tanto que te dio una familia y un lugar donde vivir y lo más importante es que también te dio la vida.
  • Pero lo que no entiendo – interrumpió Juan, fue por qué el abuelo se fue a la guerra, esa no es su patria, él no nació ahí.
  • Claro, lo sé, tu naciste aquí en el sur y no en Jujuy, Salta o Mendoza pero son parte de tu patria, eso es lo mismo que pasa con las Malvinas, es parte de nuestro país que los ingleses nos quitaron.
  • Pero má – insistió, él se fue y te dejó a vos tan sólo cuando eras una bebé.
  • Hijo, tú debes saber algo, eres pequeño todavía para entenderlo, pero hay muchas sorpresas en la vida. A lo que voy es que llega un momento en el cual debes hacer algo. Debes reaccionar, debes hacer todo lo que tienes en tus manos. A nosotros nos estaban quitando parte de nuestro país, algo que no era de ellos sino nuestro. Para que lo entiendas mejor te daré un ejemplo. Nosotros tenemos un cuerpo ¿verdad? bueno, pues en nuestro cuerpo tenemos distintas partes.
  • ¿Te refieres como a la Argentina que hay diferentes provincias, pero es un mismo país?, preguntó Juan.
  • Exacto y todas ellas forman una única unidad. Hay gente que nace sin alguna parte de su cuerpo, pie o brazo, aunque no es un cuerpo totalmente completo podemos vivir sin un pie o brazo y con las Malvinas es lo mismo, nos falta para que sea un país, una patria entera, pero aunque la necesitemos podemos vivir. El abuelo tenía que ir a la guerra porque era su deber. Él debía ir por la sangre que habían derramado sus antepasados en conquistar este país, nuestro país y no sólo por eso, sino porque Argentina no era sólo de él sino que también sería de sus próximas generaciones.
  • Si no lo has entendido tengo otro ejemplo. Tienes un rompecabezas, pues a nosotros nos falta Las Malvinas, nuestra pieza perdida a la que esperamos algún día recuperar para que el rompecabezas sea un rompecabezas completo, es decir, un país completo.
  • Sí má, ahora lo entiendo mucho más, el abuelo fue a defender a las Malvinas ya que defender a la patria es un deber.
  • Me alegro hijo que ahora comprendas mejor que antes. También quiero que sepas que a la patria hay que agrandarla, con los habitantes, con la fama y sobretodo con los valores.
  • Mami, ¿sabes? ahora estoy feliz porque entiendo por qué el abuelo fue a la guerra y yo sé qué es un héroe y quiero que todos mis compañeros lo sepan. ¿puedo ir a contarles ma?
  • Espera hijo, escucha esto atentamente: Eres un gran niño y quiero que sepas algo más: “ Por más que las Malvinas estén en manos de los ingleses, siempre serán argentinas”.

A Juan se le iluminó la cara con una sonrisa y echó a correr a toda prisa…